sábado, 6 de abril de 2013

De reflejos en la ventana.

Mientras miraba su reflejo en la ventana terminaba su café; pronto tendría que salir de nuevo a la lluvia. No era la primera vez que le rompían el corazón pero quizá sí la primera vez que lo hacía alguien a quien había dado una segunda oportunidad de quedarse en su vida; -las personas no pretenden cambiar realmente sino adecuar situaciones a su estilo de vida -pensaba. Esa tarde lo había comprendido.
Fotografía por: ©James Chan
De nada valía buscar de entre los besos los que eran sinceros, al final todos los besos se parecen; lo que los eleva es la forma en que te involucras en ellos. Así pasa con la gente; eres tú quien le da relevancia, incluso si les gusta rasguñar su piel mientras se arrastran por fango y desperdicios o bien si su andar es erguido y grácil; siempre el disfraz lo pones tú. -¿Y luego por qué terminas llevándote decepciones? -se preguntaba, como si en el suspiro que exhalaba se hallara la respuesta.

Con el roce de un parpadeo sentió el tiempo perdido caer de golpe sobre su pecho y después, de alguna parte sacó fuerzas para levantarse y salir. Lamió sus heridas.

"Los seres humanos somos maravillosos; podemos rehacer nuestra vida aún después de haberla visto caer en pedazos frente a nosotros..."               
                                                                             ©Hale Sastre